¿HACE LA SALVACIÓN UNA DIFERENCIA?

por David Cloud


EL PROFESANTE NO CAMBIADO

Señor, somos de la Iglesia Bautista Calle Principal y nos gustaría preguntarle sobre su relación con el Señor.  ¿Es usted salvo y en camino al cielo?

¿Salvo? Claro, yo soy salvo.

¿En qué está usted basando su esperanza de salvación?

Hace algún tiempo, alguien habló conmigo acerca de Jesús, y yo oré la oración del pecador y la persona me mostró algunos versículos y me dijo que yo iba rumbo al cielo.

¡Grandioso!  Nos da felicidad escuchar eso.  ¿Camina usted ahora con el Señor?

Pues, realmente no.  Supongo que no vivo como debería.  Pero eso es entre Dios y yo.  Hago lo mejor que puedo como mucha gente que conozco.  Usted no sabe lo duro que es para mi vivir para Dios.

¿Asiste usted a la iglesia y tiene comunión regularmente con el pueblo de Dios?

Pues, no, pero veo programas religiosos por T.V., algunas veces.  Una persona no necesita ir a la iglesia para estar bién con Dios, de cualquier forma.

Seguramente, entonces usted ahora que es salvo debe leer su Biblia.

Yo no leo la Biblia mucho.  Paso ratos difíciles entendiendo la Biblia.  Mis ojos no son muy buenos, tampoco.

Señor, no queremos ser ásperos, pero, ¿está seguro de que es salvo y vá al cielo?

Escuche, mi relación con Dios es asunto mío.  La Biblia dice algo acerca de no juzgar, ¿verdad?  Yo creo en Jesús y la Biblia tanto como usted, y me gustaría por ahora no hablar más de esto.

"Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero.  Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado.  Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno". 2 Pedro 2:20-22


Con gran número de personas diciendo ser salvas, que no han experimentado un cambio espiritual, ha venido a ser difícil para el hombre el saber qué es realmente la salvación.  ¿La salvación en Cristo Jesús significa algo? ¿Hace alguna diferencia?

Hay muchísima gente en Norteamérica y en otras partes del mundo que dicen confiar en Cristo, pero no muestran amor por Dios, por Su libro, Su gente, o Sus caminos.

Algunas veces tienen la idea de que su aceptación mental hacia el hecho de que Cristo murió por sus pecados, es el boleto para el cielo.  Ellos están de acuerdo en que el cielo será un buen lugar para ir cuando mueran y dicen que creen que Jesús murió por sus pecados, así que pueden ir allí algún día.  Más que esto, ellos no presentan interés espiritual en cuestiones espirituales.

El profesante vacio, parece aburrido o molesto cuando el evangelista trata de hablar con él acerca de la Biblia.  Algunas veces ni siquiera voltea su atención puesta en el programa de televisión que estaba viendo antes de que el Cristiano tocara su puerta.  La actitud del profesante, aunque posiblemente amigable, transmite el hecho de que se sentirá mejor cuando el ganador de almas parta.

Los hijos y familia, colaboradores y vecinos de este tipo de "creyente", tienen la idea de que la salvación Cristiana debe no significar cosa alguna.  Parece ahora que la salvación es sólo algo como un tipo de oración que garantiza un boleto para el cielo, pero tiene poco o nada que ver con el diario vivir.  ¡Qué impresión tan equivocada es ésta!

¿Dónde está el arrepentimiento en todo esto?  ¿Dónde está el sentimiento de la ira venidera para encontrar el refugio en Cristo?  ¿Dónde está el voltearse de los ídolos a Dios?  ¿Dónde está el convertirse en nueva criatura?  ¿Dónde está la posición en la que el pecado no tiene más dominio?

No me sorprende que la gente se ría del Cristianismo, en lugares donde profesantes vacíos prevalecen.  Algunas veces, eso que se propone como salvación en Cristo, es ciertamente, digno de risa.

No es maravilla, tampoco, que los cultos heréticos están teniendo tanto éxito.

El arrepentimiento, muy a menudo, no está siendo predicado.  La salvación no es mostrada como una transformación de dentro hacia afuera creada por el Espíritu Santo.  La gente está contenta con una "fe" que no ha traido celo por las cosas de Dios.  Las falsas sectas vienen y apuntan que la Biblia habla mucho de vivir correctamente.  Por su puesto, están bién sobre ésto, pero equivocados hasta la muerte acerca de obras de cualquier tipo teniendo lugar en la justificación del hombre ante Dios.

La plataforma, pues, está puesta para que las sectas enseñen sus mentiras de que la fe y las obras son los dos remos con los que el hombre navega su barco hasta el refugio seguro del cielo.

Desde que una doctrina desbalanceada de la fe divorciada del arrepentimiento es comunmente creida, el terreno está fértil para que las sectas cultiven sus herejías, enfatizando las obras sobre -- o junto con -- la fe.

Por causa de esto se ve la urgencia de sujetar públicamente la verdadera, Bíblica, salvación-arrepentimiento para con Dios y fe en el Señor Jesucristo.  Ambos aspectos son importantes, de acuerdo a la Biblia.

Qué urgente es la necesidad de predicar el mensaje completo de la Biblia sobre la salvación--que se predicase en su nombre el arrepentimiento y perdón de pecados en todas las naciones.  Ambos aspectos son partes esenciales del Evangelio.  Éstos, no las lenguas Pentecosteses, ¡son el Evangelio completo!

Los hombres necesitan ver una clara diferencia entre el salvo y el perdido.  Éllos necesitan escuchar y ver que la salvación significa algo; que hace una diferencia.

La cruz del Señor Jesucristo fue hecha para ser la herramienta de Dios para redimir al hombre de la iniquidad, para que Él pueda "purificar para sí un pueblo propio".  ¿Particular en qué sentido?  Particular en que son "celosos de buenas obras" (Tito 2:14).  La cruz debe hacer una diferencia.

Este estudio es presentado para ayudar a marcar la linea de diferencia.  Para ayudar a separar lo verdadero de lo falso.

¿SON ÉLLOS SALVOS?

Mucha gente parece pensar que la doctrina de la Seguridad en Cristo promete seguridad a todo el que hace una profesión de fe o al que ora una oración.  Si una persona dice haber invocado al Señor por salvación, no debemos dudar su salvación.  Aún si el profesante no se interesa por las cosas de Dios, no le interesa la Biblia, iglesia, o el compañerismo Cristiano.  Aún si vive como un inconverso y es un continuo reproche hacia el nombre de Cristo que él profesa; no debemos descontar su salvación, ya que profesa haber recibido a Cristo.

Un amigo cristiano una vez compartió conmigo que él había recientemente aprendido algo acerca de una de sus colaboradoras, en un departamento que no había conocido antes.  Élla compartío con él que había sido bautizada en una iglesia Bautista cuando era adolescente.  Él dijo que no sabía hasta ese momento que ella era una Cristiana.  Yo pregunté si élla asistía a la iglesia, y él dijo que pensaba que no.  Pregunte si él pensaba que élla era realmente una persona salva.  Él esperó un momento,  y luego contestó: "Bueno, supongo que algunos Bautistas no son salvos".  ¡Ciertamente suponemos!  ¡Yo supongo, que muchos bautistas no son salvos!  Las Profesiones de fe, bautismo, membresía en una iglesia sana, son cosas maravillosas.  Pero estas no son pruebas certeras de que una persona ha realmente nacido de nuevo.

Considere nuevamente la práctica común de decir que dicha o dichas personas fueron salvas en una cruzada de avivamiento, o en alguna otra reunión especial.  Un evangelista recientemente escribió que más de 800 personas fueron salvas por su ministerio el año pasado.  ¿Qué quiso decir?  Él quiso decir que más de 800 gentes mostraron un interés por el Evangelio.  Nosotros no podemos saber cuantos de estos 800 fueron realmente nacidos de nuevo.  Una mejor indicación sería el número de los que fueron bautizados.  Pero, aún esto no es una clara indicación de salvación.  Una poco mejor indicación sería, cuántos fueron bautizados, se añadieron a una iglesia sana y continuaron sirviendo al Señor.

Hace algunos años, mi esposa y yo fuimos responsables de seguir el programa de visitación de ganar almas del grupo de damas en cierta iglesia.  Este programa fué establecido por un plan que se enfoca en "tener decisiones", y tiene formas inteligentes de manipular a la gente a decir una oración de salvación.  No era poco común para las damas regresar de esta visitación y regocijarse de que tres, cuatro, o diez "almas fueron salvas".  El problema es que estas "almas salvas" usualmente no tienen el mínimo interés en venir a la iglesia, el bautismo o cualquier otra cosa espiritual.

Muy a menudo usamos el término "salvos" cuando el término "profesaron a Cristo" debería ser más apropiado.  No confundamos profesión con posesión.  Este es un error muy grave.  La mayoría de los predicadores fundamentales que conozco hacen una clara distinción entre estas dos cosas en sus enseñanzas, pero muy a menudo caemos en la práctica de confundir el término cuando hablamos sobre los resultados del ganar almas.  ¿Es porque estamos deseosos de reportar números?

La práctica de dar seguridad a esos que han orado una oración de salvación es otra area problemática.  Después de que uno ha orado una oración para salvación, es común para algunos tratar de darles una conciencia de seguridad.  El trabajador personal dice al que ha orado: "Ahora, ¿a dónde iría si muriera hoy?  El nuevo profesante debe decir: "Yo iré al cielo".  Pero, esto es algo digno de temer.  ¿Quiénes somos nosotros para darle a alguien seguridad?  Sí, debemos decir a la gente que Cristo ha prometido salvación eterna a aquellos que realmente se arrepienten y confían en El.  Pero, ¿quiénes somos nosotros para saber con certeza si alguien se ha arrepentido y confiado en Cristo?  Alentemos a la gente de que HAY seguridad, pero no nos precipitemos en tratar de darles esa seguridad.  Ese es el trabajo del Espíritu Santo a través de la Palabra de Dios.

La Biblia no ofrece esperanza para profesantes no cambiados y tampoco debemos hacerlo nosotros.  Al enseñar claramente la seguridad del verdadero creyente en Cristo, las Escrituras no ofrecen dicha seguridad hacia el mero profesante.  Hay muchos motivos para venir a la iglesia y para profesar salvación fuera de una sincera relación con Cristo.

NO HABLO ACERCA DE ADICIONES A LA GRACIA

Permítame enfatizar que no estoy hablando acerca de adiciones a la gracia.  El Evangelio es que Jesucristo murió por mis pecados, y yo soy salvo a través de Su sangre, por la gracia de Dios.  Yo soy salvo por confiar en Cristo.  El mensaje del Evangelio es Mira y Vive.  Mi crecimiento en justicia no tiene ni siquiera algo que ver con mi salvación.  Mi crecimiento Cristiano no me salva y no ayudará a salvarme.

No quiero que alguien piense que estoy añadiendole al mensaje Bíblico de la Gracia.  No hago eso.  Por lo que contiendo es que la Biblia enfatiza el arrepentimiento para salvación, y el cambio que resulta de la salvación, y que nosotros no debemos dejar de enfatizar lo que Dios enfatiza.

NO HABLO ACERCA DE PERFECCIÓN CRISTIANA

Déjeme decir también que no estoy hablando acerca de algún tipo de perfección Cristiana.  Comprendo que algunos Cristianos crecen más rápido que otros.  Algunos son más fructíferos que otros.  ES posible que un verdadero Cristiano nacido de nuevo sea carnal y mundano y apático.  PERO aún el Cristiano carnal evidenciará su salvación.  ¡El será diferente!  Como Cristo nos enseñó: Algúnos dan fruto a treinta, otros a sesenta y ciento por uno.  Lo que estoy enfatizando es que todos los que son realmente salvos darán algo de fruto.

Las siguientes cinco verdades Bíblicas causarán a los Cristianos tener una carga por gente que profesa ser salva, pero cuyas vidas no dan evidencia de salvación.

LA SALVACIÓN DEMANDA ARREPENTIMIENTO

"Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan".  Hechos 17:30

Los evangelistas en el Nuevo Tstamento no buscaran meras profesiones; ellos buscaban arrepentimiento, fe convicta, vidas cambiadas para la gloria de Dios.  Su meta era hacer discípulos en todas las naciones en obediencia a la Comisión de su Señor, de proclamar sin compromiso o excusa el mensaje de arrepentimiento para con Dios y fe en el Señor Jesucristo.

Note a Juan el Bautista demandando arrepentimiento de esos que serían bautizados.

"Y decía a las multitudes que salían para ser bautizadas por él: ¡Oh generación de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera?  Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y no comencéis a decir dentro de vosotros mismos: Tenemos a Abraham por padre; porque os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras.  Y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto se corta y se echa en el fuego"  Lucas 3:7-9.

Note al Señor Jesus demandando arrepentimiento de todos los que serían salvos:

"Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente".  Lucas 13:3

"No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento".  Lucas 5:32

Note a Pablo y los otros Apóstoles predicando y demandando arrepentimiento de ambos Judíos y Gentiles igualmente:

"Entonces, oídas estas cosas, callaron, y glorificaron a Dios, diciendo: ¡De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida!"  Hechos 11:18

"Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan".  Hechos 17:30

"Testificando a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento para con Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesucristo".  Hechos 20:21

"Sino que anuncié primeramente a los que están en Damasco, y Jerusalén, y por toda la tierra de Judea, y a los gentiles, que se arrepintiesen y se convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento".  Hechos 26:20

"El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento".  2 Pedro 3:9

El arrepentimiento significa un cambio de mente resultando en un cambio de vida.  Esto se ilustra en los creyentes de Corinto que cambiaron su mentalidad orgullosa e inicua que tenían sobre el pecado en medio de éllos.  Un miembro de su iglesia había estado viviendo en fornicación con su madrastra.  En lugar de enlutarse por esa iniquidad y la mancha del testimonio de la iglesia.  Los Corintios estaban "envanecidos" (1 Cor. 5).

El Apóstol, después de analizar la situación, les reprendió y demandó que pusieran al que había pecado, lejos del compañerismo.  En respuesta a la carta del Apósol, los creyentes de Corintio se humillaron y corrigieron el problema.  En la segunda epístola de Pablo a los hermanos, él hizo la evaluación de que se habían "arrepentido" (2 Cor. 7:8-11).

Esta ilustración Bíblica muestra varias cosas sobre el arrepentimiento.  Una.- El arrepentimiento significa un cambio de mentalidad.  Los Corintios habían cambiado su mentalidad sobre el pecado en la asamblea.  Dos.- El arepentimiento es observable.  El apóstol vió el arrepentimiento en un cambio de acción y actitud.  "¡Qué solicitud produjo en vosotros, qué defensa, qué indignación, qué temor, qué ardiente afecto, qué celo, y qué vindicación!".  Tres.- El arrepentimiento es un producto de la Palabra de Dios.  La carta del Apóstol era Palabra de Dios, y fue esa Palabra la que causó a los Corintios arrepentirse.  Si queremos ayudar a los hombres y mujeres a arrepentirse, debemos usar la Palabra de Dios; ninguna otra cosa es lo suficientemente poderosa para cambiar la mente del pecador.

También aprendemos que el arrepentimiento tiene un lugar en la vida del creyente, aún después de su conversión inicial.  Nunca se vuelve a repetir el nuevo nacimiento que resulta del arrepentimiento o cambio de mentalidad sobre Dios, el pecado y la vida.  No se repite, porque a través de ésto uno nace en la libertad de la familia de Dios.  Pero, después del nuevo nacimiento, continúa la necesidad de arrepentimiento entre los creyentes sobre cosas específicas en su vida, si quiere crecer en la gracia.

La Biblia nos enseña que nadie puede ser salvo sin arrepentirse--un cambio de mentalidad sobre Dios, la vida, el pecado, Jesucristo, etc., y esta mente cambiada siempre resultará en un cambio de acciones, mientras el pecador arrepentido voltea hacia Dios para su salvación, y Dios le da vida nueva en Cristo.

La meta del evangelista, de acuerdo a la Gran Comisión de Cristo, es hacer discípulos de todas las naciones.  El mensaje es "arrepentimiento y perdón de pecados", predicado en el nombre de Jesucristo (Mateo 28:19-20; Lucas 24:46-47).  La meta del ganador de almas es predicar el Evangelio en tal manera que el hombre vea su pecado y necesidad ante Dios y sea traido al arrepentimiento y fe.  Es al pecador arrepentido, al que Dios da la salvación.

Una vida cambiada no es requisito para salvación.  Dios realiza la salvación y el cambio de vida.  Un cambio de mentalidad es ciertamente requerido.  La persona que nunca ha cambiado su mentalidad sobre Dios, el pecado, Cristo y la Biblia, nunca ha sido salva.  El individuo que profesa salvación pero no evidencía una vida cambiada no es una persona que cae de la salvación; es una persona que nunca ha poseido la salvación.  Nunca se ha arrepentido.  La vida cambiada es la evidencia y fruto del arrepentimiento.

LA SALVACIÓN REQUIERE UN NUEVO NACIMIENTO

"Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios".  Juan 3:3

"De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas".  2 Corintios 5:17

La regeneración es obra de Dios.  El hombre no puede realizar el nuevo nacimiento, ni trabajar por el.  No puede siquiera trabajar por mantenerlo.  Dios da el nuevo nacimiento como un regalo de gracia.  Pero, El sólo lo da a esos que se arrepienten y ponen la confianza total en el Señor Jesucristo.

Esto muestra por qué muchos hacen profesiones, pero nunca parecen haber nacido de nuevo.  Éllos no se han arrepentido y nunca han sido regenerados.  Éllos están aún perdidos.  El nuevo nacimiento es: Dios dándole a la persona, una nueva naturaleza:  ¿Cómo podría esta nueva naturaleza fracazar en el producir una vida nueva?  ¿Podría Dios vivir en el corazón del individuo sin mostrar evidencia en la vida diaria de esa persona?

¿QUÉ CAMBIOS TRAE LA SALVACIÓN?

¿Qué cambios podemos esperar que el nuevo nacimiento haga en la vida de una persona?  En seguida hay unos cambios enfatizados en la Biblia.

UNA NUEVA RELACIÓN Y ACTITUD HACIA DIOS.

Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado".   Juan 17:3

La persona regenerada ha llegado a ser hijo de Dios.  Dios es su Salvador.  El Espíritu de Dios ha tomado permanente morada en su corazón.  Él desea conocer a Dios y busca hacerlo.  ¿Dónde aparece aquí el profesante que no le interesa vivir para Dios?

UN AMOR POR LA PALABRA DE DIOS

"El que es de Dios, las palabras de Dios oye; por esto no las oís vosotros, porque no sois de Dios".  Juan 8:47

El individuo que ha nacido de nuevo tiene hambre por la Biblia.  Es la voz de Dios, y el hombre regenerado ama la voz de Dios.  Es la ley de Dios, y el hombre regenerado tiene la ley de Dios escrita en su corazón.

La actitud de una persona hacia la Biblia es una fuerte indicación de su condición espiritual.

UN AMOR POR EL PUEBLO DE DIOS

"Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte".  1 Juan 3:14

Una nueva actitud hacia el pueblo de Dios es la marca segura de la persona nacida de nuevo.  El que no ama estar con los hermanos no ha pasado de muerte a vida, no importa cual sea su profesión.

Todo en los hermanos no será amado.  El compañerismo no será sin problemas y fricciones.  El desviarse puede imperir la comunión con los santos por un tiempo.  El hermano joven o carnal no ama con la madurez de el hermano anciano.  Los sentimientos pueden ser heridos y pueden resultar variaciones temporales, pero, el hecho de que la persona salva AMARÁ a la gente salva y deseará estar con ellos, permanece.

UN AMOR POR LOS CAMINOS DE DIOS

"Amado, no imites lo malo, sino lo bueno. El que hace lo bueno es de Dios; pero el que hace lo malo, no ha visto a Dios".  3 Juan 11

El individuo que no ama la justicia está ya sea perdido o severamente desviado.  La persona que se ha desviado es alguien que en un tiempo evidenció salvación.  Si alguien nunca ha evidenciado salvación, no es alguien desviado; él nunca ha poseido nada de lo cual pudiera desviarse.

El nuevo nacimiento, entonces, es la implantación de la naturaleza de Dios en el alma del verdadero creyente.  Es la morada interior de Dios.  Y esta nueva naturaleza puede ser observada por fuera.  Si Dios mora dentro, la vida de la persona será cambiada.  La persona que no muestra cambio en su actitud hacia Dios, la Palabra de Dios, el pueblo de Dios, los caminos de Dios, no tiene bases Bíblicas para decirse salvo y en camino al cielo.

LA SALVACIÓN ES EVIDENCIADA POR LA PERSEVERANZA

"Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen".  Juan 10:27

Porque somos hechos participantes de Cristo, con tal que retengamos firme hasta el fin nuestra confianza del principio".  Hebreos 3:14

La verdadera fe continua continuando; persevera.  El salvador mantiene a los Suyos.  El hombre salvo puede tropezar y frenar y crecer débil en veces, pero su fe continuará, de cualquier modo.  La persona que completa y finalmente voltea su espalda del Señor Jesús, es alguien que nunca ha tenido verdadera fe con la cual comenzar.  Él tal vez fué simpatizante de las cosas de Dios; él pudo haber probado la Cena del Señor, pero no ha realmente bebido la salvación de Jesucristo.

Los versículos mencionados arriba no muestran que los creyentes se mantienen a sí mismos salvos por el continuar en las cosas del Señor; éllos simplemente muestran su camino; que ya han sido salvos.  Continuan porque Dios trabaja en éllos.  Por ejemplo, Hebreos 3:13 no dice: nosotros SEREMOS hechos participantes de Cristo si retenemos nuestra confianza del principio.  Dice que SOMOS hechos participantes.  El mantenerse, es evidencia de la salvación ya asegurada y poseida.

Nadie tiene autoridad de la Escritura para decir que alguien es salvo si no continua en las cosas de Dios.  Esto no quiere decir que el creyente no puede disfrutar una posición de estar-seguro en Cristo.   El es salvo eternamente en Cristo en el día de su conversión.  La Biblia lo dice.  Esto no lo hace perezoso.  Le inspira en amor y devoción a su Salvador.

LA FE SALVADORA - OBRA

"Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma...  ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta?"  Santiago 2:17,20

Una fe que no obra es una fe muerta.  El indiviuo que profesa ser salvo, pero no está interesado en Cristo y las cosas de Dios, tiene una increible clase de "fe".  Seguramente no es fe salvadora.

Dicha persona que dice creer que Dios odia y juzga el pecado como el Evangelio enseña, mas no tiembla por causa de su propio camino perverso.  El profesante no cambiado dice creer que Jesús sufrió una muerte dolorosa y sangrienta para liberarle del pecado, pero continúa en las tantas cosas que causaron la muerte de Cristo.  Él dice creer que el Cristo resucitado da la victoria sobre el pecado, pero dice que simplemente no puede dejar su pecado.  El dice creer que la Vida está en Jesús solamente, pero no pone esfuerzo en buscar el conocimiento de Cristo en su vida diaria, aún, continua alimentandose de los desperdicios del mundo.

Él dice creer que la ira de Dios se revela contra los caminos del mundo, pero rehusa dejar sus placeres y compañías mundanas.  El dice creer que la Biblia es la Santa Palabra de Dios, el único Libro en el mundo que tiene verdadero valor eterno, pero su mente está llena de cualquier otra cosa  menos que de la Biblia.

El profesante no cambiado dice creer que Cristo construye y ama la iglesia, y que la Biblia enseña que cada creyente esté en la asamblea, pero él contiende en que Dios se agrada cuando observa programas religiosos el Domingo en la mañana en lugar de asistir a la iglesia, o cuando ignora la asamblea de media semana.

¿Esta persona realmente tiene fe?  No; aquél cuya fé no se evidencía en una vida cambiada y amor por las cosas de Dios no tiene verdaderamente la fe salvadora.  La persona que profesa tener fe en Cristo pero continua caminando lejos de los caminos de Dios, no es alguien que ha perdido su salvación; él es de ese triste número de los que nunca han poseido la salvación.

EL PROFESANTE NO CAMBIADO ESTÁ EN PEOR ESTADO QUE LA PERSONA QUE NUNCA HA CONOCIDO LA VERDAD.

"Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero".

"Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado".

"Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno". 2 Pedro 2:20-22

Qué diferente la amonestación de Pablo es a la de muchos trabajadores Cristianos hoy en día.  No sólo negó dar esperanza al profesante no cambiado, dijo que sería mejor que no hubiera conocido la verdad.

Esto no quiere decir que Pedro no creía en la seguridad del creyente.  En 1 Pedro 1:2-5 enseña que los creyentes son elegidos de acuerdo a la presciencia de Dios, rociados en la sangre de Cristo Jesús, nacidos de nuevo a una esperanza viviente de resurrección.   Poseedores de una herencia que ha sido reservada en el cielo para ellos.  ¡Esta es una posición segura!  Él sigue diciendo que estos creyentes son mantenidos por el poder de Dios.  No hay incertidumbre aquí de que el creyente no irá al cielo.

No obstante, el Apostol no ofrece seguridad a alguien que no muestra evidencia de salvación Bíblica.  Él no ofrece seguridad a la persona que se da vuelta hacia la contaminación del mundo; porque esa persona muestra que nunca ha nacido de nuevo.

El profesante no cambiado es como un puerco que, al ser lavado, regresa a la pocilga.  El puerco regresa al cieno porque su lavado exterior no ha quitado su naturaleza porcina.  El profesante no cambiado regresa, o nunca deja, su naturaleza pecaminosa, porque su naturaleza no ha sido cambiada por medio del nuevo nacimiento.

Si las Escrituras consideradas bajo los anteriores cinco puntos se tomarán con gran valor, los versículos demandan que ningún profesante no cambiado tenga una luz de esperanza de salvación; eso es, por su puesto, si el profesante ha tenido suficiente tiempo para evidenciar su cambio.  Esto es, algunas veces dificil de juzgar desde una perspectiva humana, particularmente en el Cristiano nuevo o desviado.  Pero la Biblia enseña que habrá un cambio.  La salvación hace una diferencia.  Siempre hará una diferencia.

¿QUÉ TAN GRANDE SERÁ EL CAMBIO?

Es posible que un verdadero creyente no de gran evidencia de cambio en su vida.  El puede temer estar en pié publicamente por su Salvador, y aún así ser salvo.  2 Pedro 1, indica la posibilidad de que un verdadero creyente falle en su progreso de crecimiento espiritual y de ese modo aún olvidar que era salvo.

Aún si este es el caso, habrá, de acuerdo a las Escrituras previamente estudiadas, alguna evidencia clara de salvación.  Habrá una actitud cambiada hacia Dios, hacia la Biblia, hacia los Cristianos, la iglesia y el pecado.  Habrá un cambio.

Tome a Lot, por ejemplo, él hizo algunas deciciones imprudentes en su vida.  Él amaba al mundo y escogió el placer y las recompensas del mundo sobre la voluntad de Dios.  Él perdió su familia completa en el mundo.  Él perdió su testimonio y el poder de su testimonio.  Él desperdició su vida en vanidad.

Aún así, sabemos de las referencias del Nuevo Testamento de que Lot fue un hombre salvo.  2 Pedro 2:7-8 llama a Lot "justo" y dice que tenía una alma justa que fué abrumada con la nefanda conducta de los de Sodoma.

Si pensamos por un momento, será claro que Lot MOSTRÓ evidencia de salvación.  Él tenía una actitud diferente sobre el verdadero Dios que la que tenían sus perdidos e idólatras vecinos en Sodoma.  Él tenía un amor por los mensajeros de Dios, como se muestra en su recepción de los ángeles.  Él tenía algún temor por la Palabra de Dios, como se ve en su actitud hacia la advertencia de los ángeles.

Lot no vivía como debería, pero él evidenció su salvación en muchas formas obvias.  Él estuvo lejos de ser un profesante no cambiado.

El ganador de almas encontrará mucha gente como Lot.  Hay una razón para creer que no son salvos, pero éllos están lejos de la voluntad de Dios.  Habrá gente que será salva pero que es lenta en llegar a la iglesia y cambiar su forma de vida.

¿Cómo se tratará con ésto?  ¿Debería el ganador de almas decir: "Gloria a Dios porque es usted salvo", y dejarlo así?  ¿Cuál es el mensaje de Dios para la persona que es salva pero vive en pecado y mundanalidad?

El siguiente estudio breve de los doleres del cristiano descarriado ayudará.

DOLORES DEL CRISTIANO DESCARRIADO

COMUNIÓN ROTA CON DIOS

La bendición de la vida Cristiana es ilimitada, pero una es la más valiosa que todas las demás juntas, el compañerismo con Dios en Cristo.  El hombre salvo puede caminar y platicar con Dios cada momento de cada día, si lo desea.

El gran abismo entre su alma y Dios, que una vez existió por causa de su pecado, ha sido por siempre removido por la sangre de Cristo Jesús.  Por fe en Su sangre, el creyente entra a la misma presencia de el gran y maravilloso Dios.

El Cristiano puede ser nada en los ojos de la sociedad,  pero puede caminar con el Señor del mundo.  El puede ser condenado, aún odiado por el hombre, pero es la manzana del ojo de Dios y puede calentarse en el fuego del afecto de Dios.   El Cristiano puede no ser capaz de ser oido por algún noble en este mundo, pero puede conversar con el Rey de reyes.  El Cristiano puede pasar por enfermedades, humillaciones, pobreza, tortura, y muchas otras aflicciones, pero el que camina con Dios aprende que hay, en esa comunión:  Un gozo, una paz, una dulzura, una sabiduría, una fuerza que hace a todas las dificultades perder su total amargura.  El Cristiano puede ser abandonado por el compañerismo humano; sus amigos pueden abandonarlo, pero en Dios el sabe que tiene un amigo que es más cercano que un hermano.

¡Qué tesoro es el compañerismo con Dios!  Y este tesoro es a través de Cristo Jesús.  El precioso Señor Jesús, el Señor de Gloria, el Deleite del hombre, el Apreciado entre lo apreciado, es la porción del Cristiano.  Él pertenece al Cristiano, y el Cristiano le pertenece a Él.  El Cristiano es una parte de Su cuerpo y su carne, y de sus huesos (Efesios 5:30); así tan íntima es la relación entre Dios y el creyente.

Todo esto es disfrutado en bases diaria en esta vida sólo si el Cristiano voluntariamente escoge hacer a Cristo su porción.  El creyente debe escoger caminar en la luz, buscar afanadamente la voluntad de Dios, confesar sus pecados, porque si no, no podrá disfrutar del compañerismo de Dios, para lo que fué redimido.

Por no caminar en compañerismo con Dios, el Cristiano pierde los regocijos arriba mencionados y mucho, mucho más.  El compañerismo roto con Dios se ven en una vida debil de oración, falta de guianza, falta de poder sobre el pecado y Satanás, falta de entendimiento espiritual y deseo, un testimonio enfermiso, etc.  ¡Qué pérdida es esta!

La bendición más preciosa en la vida es la comunión con Dios en Cristo.  Esta mayor porción de bendición de el hijo de Dios se pierde en el creyente que vive en indiferencia, pecado no confesado o mundanalidad.

LA MANO DE CORRECCIÓN DE DIOS

El Señor  no se mostrará indiferente cuando Sus hijos viven en pecado.  Él toma medidas activas para traerlos a Su perfecta voluntad.  Él reprende y atrae a través de las Escrituras (2 Timoteo 2:25; 3:16).  El permite que Satanás traiga miseria (1 Timoteo 1:20).  El corrige por medio de enfermedades y las circunstancias de la vida (Salmos 38:1-8).  En algunos casos, El también corrige por medio de la muerte (1 Corintios 11:30).

Dios trata con los santo que pecan y hacemos bien en reconocer la mano de Dios en nuestras vidas y en responder con confesión y obediencia.

Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos.  No seáis como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento, aue han de ser sujetados con cabestro y con freno, porque si no, no se acercan a ti".  Salmos 32:8-9

PERDIDA DE OPORTUNIDADES IRREMPLAZABLES PARA FRUCTIFICAR Y SERVIR

¡Qué gran pérdida es una vida vivida fuera de la voluntad de Dios!  Preciosas horas que pudieron ser usadas en el servicio de Dios han sido desperdiciadas en la vanidad.  Preciosos talentos que pudieron haber sido dedicados y desarrollados para Dios, son desperdiciados o perdidos.  Vidas que pudieron haber sido cambiadas por Dios, permanecen sin cambio.  Las bendiciones y recompensas y los regocijos que pudieron haberse disfrutado, son por siempre sacrificados en el altar del pecado y la mundanalidad.

Tal vez la parte más terrible de las oportunidades perdidas es ésta:  Nunca pueden ser recobradas.  Se pierden para siempre.  Sólo en esta vida podemos predicar el Evangelio a los perdidos.  Sólo en esta vida podemos estar en pie por Dios en un mundo maligno y antagónico.  Sólo en esta vida podemos escoger resistir el pecado para la gloria de Cristo Jesús.

UN DÍA DE RENDIR CUENTAS ANTE EL ASIENTO DE JUICIO DE CRISTO

¿Qué implicará el asiento de juicio de Cristo  para el Cristiano negligente?  Significará una pérdida de recompensa y bendición que pudo haber sido obtenia para gloria de Dios (1 Corintios 3:11-15).  Significará una perdida de tesoro (1 Timoteo 6:17-19).  Significará una verguenza y desgracia (1 Juan 2:28).  Significará una agonía por causa del deshonor que fué traido al Señor Jesus, por causa de la vida carnal.

Qué horror el ignorar la perfecta voluntad de Dios, y presentarse frente al asiento del juicio de Cristo, en presencia de los santos y ángeles, y sufrir la desgracia de ser juzgado por haber vivido en rebelión o indiferencia contra la voluntad de Dios y por haber así promovido la causa de Satanás en su  vida terenal.

De cualquier forma, pues, salvo o perdido, los profesantes negligentes no deben dejarse descansar en su extravío.  El trabajador personal debe sonar trompeta advirtiendole sobre su negligencia espiritual.

Esos que no tienen evidenca de una vida cambiada están más bien perdidos, destinados a la condenación eterna.  Si son salvos y se están en pijamas, éllos sufrirán los dolores de la correción Cristiana.

Los ganadores de almas deben ser armados de la sabiduría de Dios para discernir cuando una persona está perdida o es carnal, y estar listos para dar un desafío Bíblico y responder al problema.
 

(Título original en Inglés: DOES SALVATION MAKE A DIFFERENCE?   Traducido al Español por Ulises Velázquez, con permiso del Autor.  Copyright 1999 by David W. Cloud. All rights reserved). [Way of Life Literature, 1701 Harns Road, Oak Harbor, WA 98277. (360) 675-8311.]