I JUAN

CAPÍTULO 1:1-10, 2:1-2

 

LA FAMILIA DE DIOS

En esta carta se refiere a Dios como "Padre" 12 veces. Se refiere a Cristo como "Hijo" 21 veces. Cristianos son llamados "hijitos", I Juan 2:1; "jóvenes", I Juan 2:14; "padres", I Juan 2:14; "hermanos", I Juan 3:14. Los hijos son nacidos en la familia de Dios. I Juan 5:1. El propósito de esta carta es para que podamos saber que somos salvos. El versículo clave es I Juan 5:13.

I. EL TESTIMONIO DEL APÓSTOL JUAN. Juan 21:24-25

A. Oyó a Cristo hablar. Juan 5:24

B. Él vio a Cristo en la carne. Juan 1:14, 20:20

C. Tocó a Cristo. Luc. 24:39

La conclusión de todos los apóstoles. v. 2; Juan 20:27-31

II. SI RECIBIMOS SU TESTIMONIO TENEMOS:

A. Compañerismo con los apóstoles. v. 3

B. Compañerismo con el Padre.

C. Compañerismo con el Hijo.

D. Gozo cristiano. V. 4; Juan 15:11

III. LA CONDICIÓN DE GOZO CONTINUADO.

A. Andando en la luz. V. 5-6; Juan 3:19-21

B. Siempre consciente de nuestra indignidad. v. 8; Ecc. 7:20; Sant. 3:2

C. Confesión de pecado conocido. v. 9; Mat. 6:11 (Pasado)

D. Aceptando lo que Dios dice acerca de nosotros. v. 10; Rom. 3:10; Isa. 53:6. (Presente) 

E. tratando de evitar pecado futuro. I Juan 2:1. (Futuro)

F. Recordando que Dios ha hecho provisión por nuestro pecado futuro. 
I Juan 2:1-2; Rom. 5:10 

G. La salvación está disponible para todo hombre. Juan 1:29. Pero todos no lo reciben. Juan 1:11-12

VERSÍCULO DE MEMORIA - Juan 1:9

 

CAPÍTULO 2:3-28

 

SEÑALES DE LOS HIJOS DE DIOS


I. COMO PODEMOS SABER QUE LE CONOCEMOS. v. 3

A. Por nuestra obediencia. I Juan 3:23; 5:2-3

B. Juan no está pensando en los diez mandamientos. v. 7; Rom. 6:14

II. AMAMOS AGRADECERLE. v. 5-6; I Juan 3:22; Rom. 12:1-2; Hech. 9:6

A. Queremos hacer más que nuestro deber. Sal. 37:4

B. La indiferencia a la voluntad de Dios es una señal mala. I Juan 2:9-11; 3:15

C. Un espíritu de odio hacia uno que tiene evidencia de ser un cristiano verdadero, es una señal que esa persona nunca ha sido salvo.

 

LOS HIJOS DE DIOS EN TRES CLASES

I. HIJOS PEQUEÑOS. v. 12

A. Pedro y Pablo los llamaron "niños". I Ped. 2:2; I Cor. 3:1

II. PADRES--O CRISTIANOS MADUROS. v. 13; Heb. 5:13-14; I Cor. 4:15; Ef. 4:14

III. JÓVENES--O CRISTIANOS FUERTES. v. 13; Ef. 6:10; Sal. 19:5

¿EN QUÉ CLASE ESTÁ UD?

 

INSTRUCCIONES A LOS HIJOS. v. 15-29

Los hijos necesitan más instrucciones.

I. NO AMAR AL MUNDO. v. 15; Col. 3:1-2; Sant. 1:27

LA TENTACIÓN TRIPLE DEL MUNDO

A. Los deseos de la carne. Mat. 4:3; Gén. 3:6; Heb. 12:16. El apetito, amor de comodidad, reposo, bienes del mundo. Luc. 12:19, 18:23 

B. Los deseos de los ojos. v. 16; Jos. 7:21; Gén. 3:6; Eccl. 1:8

C. La vanagloria de la vida–es posible ser orgulloso de nuestra sabiduría, posesiones, habilidad, o nuestra fama. Jer. 9:23-24; Luc. 10:20

II. HIJOS PEQUEÑOS TIENEN QUE GUARDAR CONTRA FALSOS PROFETAS. 
v. 22-26

A. Señales de falsos profetas. v. 18-19.

B. El espíritu Santo es nuestro maestro. Juan 14:26. Él nos convenció, nos guío, nos dio sabiduría y entendimiento. Nunca debemos tratar de huir de él. Nunca debemos escuchar a alguien que enseña contrario a él. Juan 10:5; I Tim. 4:1-3.

VERSÍCULO DE MEMORIA - I JUAN 2:15

 

CAPÍTULO 3

LOS HIJOS DE DIOS Y LOS HIJOS DEL DIABLO

I. Estamos aceptados en la familia de Dios, no como siervos, sino como hijos, igual con Cristo. v. 1; Rom. 8:17

II. Nos gozamos de ser hijos ahora. v. 2; Gál. 3:23; Juan 3:36; 5:24

III. Nuestra esperanza es ver a él y ser como él. v. 2; Juan 14:3

IV. Nuestra esperanza nos inspira a purificar nuestras vidas. v. 2; Mar. 13:34-37

V. Vivir abiertamente en pecado no está en acuerdo con la vida cristiana. v. 4; 
Rom. 6:1-2

VI. Cristo murió para salvarnos del pecado. Mat. 1:21

VII. Morar en Cristo nos da victoria sobre el hábito de pecado. v. 6; Juan 15:10

SEÑALES DE LOS HIJOS DE SATANÁS

I. LOS QUE PRACTICAN Y CONTINÚAN EN EL PECADO. v. 6-10

II. LOS QUE NO PRACTICAN LA JUSTICIA. v. 10; I Cor. 6:9 Cualquier creyente puede caer en pecado como David y Pedro y arrepentirse, pero continuar en pecado sin arrepentimiento o castigo es una señal segura que es hijo de Satanás. v. 8; Heb. 12:8

III. AUSENCIA DE AMOR POR LOS HERMANOS. v. 12.

Caín es un ejemplo. Él fue religioso pero no tenía las señales de ser hijo de Dios.

IV. ODIO POR OTROS. v. 15 Note el progreso del pecado. Primero, uno deja que el pecado reine en el cuerpo. Segundo, viene el pecado de omisión, no haciendo su deber. Tercero, la ausencia de amor para los hombres. Cuarto, odio por causa de los celos. Quinto, homicidio. Las raíces del pecado de homicidio empiezan temprano en la vida.

EL DEBER Y GALARDÓN DEL CREYENTE.

I. El amor de Dios debe producir una actitud no egoísta en nuestras vidas. v. 16; 
Rom. 15:1-3

II. El amor debe ser manifestado no solamente en palabras sino también en hechos. v. 17-18; Luc. 10:30-37

III. Haciendo nuestro deber cristiano produce certeza. v. 19; II Ped. 1:10-11

IV. Nuestro sentido de no ser digno no es una prueba conclusiva de que estamos perdidos. v. 20; II Tim. 2:19

V. Verdaderamente tratando de agradecer a Dios no trae solamente seguridad pero también confianza que Dios oirá nuestra oración. v. 21-22; Juan 15:7

VI. Agradeciendo a Dios es más que seguir la conciencia. Él nos ha dado una manera para hacer su voluntad. v. 23; Prov. 14:12

VII. La presencia de su espíritu en nuestro corazón da evidencia que pertenecemos a él. v. 24; Rom. 8:9

VERSÍCULO DE MEMORIA - I JUAN 3:2

 

CAPÍTULO 4

VERDAD Y AMOR

FALSOS PROFETAS

I. Todo maestro que dice que es guiado por el Espíritu no es de Dios. v. 1 Ejemplos de falsos profetas: I Reyes 22:23; Jer. 14:14; Apoc. 2:2

II. La prueba de un falso profeta. v. 2-3

A. La divinidad de Cristo fue la pregunta importante durante su ministerio aquí en la tierra.

B. Después de su resurrección y ascensión habían los que negaron su humanidad.

C. Él era humano y divino. Juan 1:14; I Cor. 12:3

III. Falsos profetas hablan un idioma entendido por el mundo perdido. v. 5; II Tim. 4:2-4; Apoc. 13:8

IV. Falsos profetas rehúsan aceptar las enseñanzas de los apóstoles. v. 6 La palabra "nosotros" se refiere a los apóstoles. Hech. 2:42; II Juan 10-11

AMOR

I. El origen del amor. v. 7; Juan 3:16; Rom. 5:5

II. Amor es uno de los atributos de Dios. v. 8, 16

III. El amor de Dios se manifestó cuando él envió a su Hijo para nuestra redención. v. 9; Rom. 5:8, 8:32

IV. El amor de Dios es espontáneo  v. 10. Nadie le obligó a enviar a su Hijo. Juan 15:16

V. Estamos obligados a amar a nuestros hermanos en Cristo. v. 11; Juan 15:12

VI. Amar a nuestros hermanos es una prueba de nuestra salvación. v. 12-13; I Juan 3:14, 24

VII. Un deseo de confesar el Hijo de Dios como nuestro salvador es una prueba de nuestra salvación. v. 14-16; Mat. 10:32-33; Rom. 10:10-11

VIII. El amor es progresivo. v. 17. No es el grado del amor, sino la naturaleza, que determina nuestra salvación. ¿Es amor verdadero? Debemos amarle más. Juan 21:15

IX. El amor produce la confianza. v. 17-18. El amor siempre gana la victoria sobre el miedo. Nosotros le servimos porque le amamos. Col. 3:23-24. El amor perfecto es puro y generoso. Nuestra vida cristiana tal vez tiene una base de miedo en el principio, pero cuando nuestro amor se aumenta, el temor disminuye. I Juan 3:21

X. El amor de Dios se manifiesta en la forma en que tratamos a nuestro hermano en Cristo. v. 20-21; Sant. 2:1-4

VERSÍCULO DE MEMORIA - I JUAN 4:19

 

II JUAN

 

LA SEÑORA ELEGIDA

Note cuantas veces Juan menciona "la verdad" en esta carta

La razón por la que Juan no usó su nombre en esta carta es probablemente porque los hijos mencionados en v. 4 llevaron la carta a su madre.

Esta es la única carta en el Nuevo Testamento escrito a una mujer.

Hay varias mujeres extraordinarias mencionadas en el N T. Hechos 16:14; 18:16; Rom. 16:1-2

Probablemente una viuda, ya que su esposo no es mencionado.

 

I. Fue amada porque se quedó firme en la verdad. v. 1; Ef. 6:11

II. La verdad está adentro y es permanente. v. 2; Col. 3:16; I Ped. 1:23; Isa. 40:6-8

III. El origen de la verdad y el amor. v. 3

IV. La verdad manifestada en la conducta. v. 4; I Juan 3:18

V. La prueba de la verdad. v. 7-8; I Juan 4:1-3

A. Habían algunos maestros en el tiempo de Juan quienes fueron llamados nósticos. Ellos no creían en la humanidad de Cristo.

B. Hay peligro de perder galardones si escuchamos a falsos maestros. 
v. 8

VI. La prueba del amor verdadero. v. 5-6; I Juan 2:19

VII. Como tratar a falsos profetas. v. 9-11; Hechos 20:29-30; Gál. 1:8; I Cor. 16:22

Gozo completo será nuestra cuando sabemos todo la historia. I Cor. 13:13; 
I Juan 3:1-2

Podemos imaginarnos el gozo que llegó a la señora elegida cuando Juan habló con ella cara a cara. v. 12 Veremos a Cristo cara a cara. Apoc. 1:7

 

III JUAN

 

LA VERDAD MANIFESTADA EN LA IGLESIA

La palabra "verdad" es mencionada 6 veces en esta carta corta. Tenemos el nombre "Gayo" 5 veces en el Nuevo Testamento. Puede ser el mismo hombre en cada instante. Hech. 19:29; 20:4; Rom. 16:23; I Cor. 1:14; II Juan 1.

I. EL AMOR DE JUAN POR GAYO.

A. Porque Juan lo amaba. v. 1; II Juan 1.

B. Gayo tal vez estaba enfermo en el cuerpo, pero no en su alma. v. 2. Prosperidad del alma. II Ped. 3:18; Sant. 2:5

C. Gayo produjo evidencia de la "verdad". v. 3; Sant. 2:14-25

D. Gayo era un compañero-ayudante de verdad. v. 5-8. Él ayudó a los hermanos y a los extranjeros en una manera práctica.

1. "Encaminarlos" quiere decir que no les dio solamente comida y habitación, sino que los acompañó en parte de su viaje, probablemente para su protección, aunque él no estaba bien de salud.

2. Los hombres en v. 7 tal vez eran predicadores o misioneros. Ellos no pidieron apoyo de los perdidos. I Cor. 9:12, 15.

II. NOTE COMO DIOTREFES TRATÓ A JUAN Y A LOS HERMANOS QUE MANDÓ. v. 9-10

A. No es bueno seguir algunos miembros de la iglesia. v. 11; Fil. 3:2

B. Demetrio tal vez fue uno de los hermanos que Juan mandó a la iglesia donde estaba Gayo. v. 12

C. Todo hombre habló bien de Demetrio.

D. Él era firme en la verdad.

E. Juan lo recomendó, pero Diotrefes rehusó recibirlo en la iglesia o el hogar.

F. Problemas de la iglesia tienen que ser tratados o ellos manejarán toda la iglesia. v. 10; Rom. 16:17-18.


Regreso a LITERATURA BAUTISTA