La Cristiandad Genuina

Por Su Servidor (Russell George)


La cristiandad genuina se manifiesta los días de la semana en el mercado,
en el trabajo, en la escuela y en el vecindario. Es algo que vivimos, no
importa lo que pasa o donde estemos. Es el cumplimiento del mandato de
nuestro Señor en Mateo 5:16; "Así alumbre vuestra luz delante de los
hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre
que está en los cielos".
	
Es difícil vivir la vida cristiana si intentamos hacerlo únicamente por
auto disciplina. Puede ser que algunos logren hacerlo por algunas semanas.
Lo que desanima a muchos incrédulos a acercarse a Dios es que ellos
piensan que sería imposible vivir la vida cristiana. Lo que ellos no
entienden es que la verdadera vida cristiana es algo que brota de adentro. 
En primer lugar, es el resultado de estar en Cristo como dice en 
II Corintios 5:17. "De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es;
las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas". No sería vida
cristiana si intentamos hacerlo sin estar en Cristo. Puede ser una vida
ejemplar pero no es vida cristiana. Si uno es verdaderamente salvo es
imprescindible que haya un cambio impresionante en su ser interior.
	
Es también el resultado de comunión  con Dios. En este deber, más que
nada, hace falta disciplina. Estoy hablando de un tiempo devocional
personal. Un tiempo diario dedicado a leer la Biblia y orar. El de
cumplir con esto hace que queramos vivir la vida cristiana. Jesús dijo,
"Si me amáis, guardad mis mandamientos".  Juan 15:15  Más tarde el mismo
Juan escribió en I Juan 5:3 "Pues este es el amor de Dios, que guardemos
sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos".
	
La cristiandad genuina es algo que permanece a pesar de las pruebas. Es
una gran equivocación pensar que si uno es un hijo de Dios no tendrá que
pasar por angustias. No es que Cristo va adelante abriendo el camino y
asegurando que no nos pase algún mal. Él puede, si quiere, pero estamos en
Cristo, no atrás de él. Cuando vienen aflicciones debemos recordar que
todavía estamos en Cristo.
	
La semana pasada recibimos un librito escrito por el Dr. Ernesto
Pickering. Él es un siervo del Señor que ha sido usado en gran manera. 
Hace años lo he conocido personalmente. Él es el autor de varios libros. 
Tengo uno en mi biblioteca. Él ha viajado a muchos países del mundo,
incluso a Argentina. Él predicó en nuestra iglesia una vez algunos años
atrás. El librito que mencioné fue escrito después de que él perdió la
vista. Él fue operado por un tumor maligno en la frente. Después tenía
una serie de tratamientos de radiación. La radiación hizo daño al nervio
óptico. Resulta que perdió la vista primeramente en un ojo y, después de
algunos meses, en el otro. En el librito relató algo de la lucha que él y
su esposa tenían en aceptar su aflicción. Una vez el se perdió en un
rincón de la casa y su esposa tenía que rescatarlo. Él dijo que se
abrazaron llorando y se preguntaron ¿por qué? Después ellos aceptaron su
condición humildemente. Una gran parte del librito era un resumen de las
razones que Dios tiene en incluir sufrimiento en la vida de los suyos.
	
Nos toca llevar a luz la cristiandad genuina en nuestra situación. Para
algunos es en pobreza. Para otros es en riqueza. Para algunos es en
enfermedad. Para otros es en salud. Para algunos es en tranquilidad. 
Para otros es en un ambiente trastornado.  
	
Dios quiere manifestar la cristiandad genuina a este mundo. Él quiere que
sea manifestada a través de la vida de niños, jóvenes, mayores y ancianos. 
¿Qué manifestación está dando de la cristiandad genuina? ¿Sería posible
que alguien sea atraído a Cristo por observar su vida? 

Regreso a LITERATURA BAUTISTA