El PAPA Y LA EVOLUCIÓN

 

El papa Juan Pablo II hablando ante la Academia Pontífica de ciencias, en un mensaje titulado "La verdad no puede contradecir la verdad" el 23 de octubre 1996; dijo que: "la teoría de la evolución es más que una hipótesis"; y también que: "si se busca el origen del cuerpo humano en una materia viva y preexistente, el alma espiritual es creada directamente por Dios". En otras palabras reconoció que si bien la teoría de la evolución da respuesta al origen material del hombre, el alma es un producto de Dios.

Es importante destacar que ya el papa Pío XII abordó la cuestión de los orígenes de la vida y la evolución, en la Encíclica "Humani generis" en 1950 y la Constitución conciliar "Gaudium et spes". Después de casi medio siglo de esa Encíclica la "Humani generis", el papa Juan Pablo II, señala: "Esa Encíclica consideró la doctrina del 'evolucionismo' como una hipótesis seria, digna de una investigación y de una reflexión profunda, al igual que la hipótesis opuesta (...). Hoy, casi medio siglo después de la aparición de la Encíclica, nuevos conocimientos llevan a reconocer en la teoría de la evolución más que una hipótesis (...). La convergencia, no buscada ni inducida, de los resultados de los trabajos realizados independientemente unos de otros, constituye en sí misma un argumento significativo en favor de esta teoría".

El Nacional 25 de octubre de 1996

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POLÍTICAS MÁS COMPASIVAS, PIDE EL VATICANO A PAÍSES RICOS

Juan Pablo II, de acuerdo con la Teoría de la Evolución del hombre

AGENCIAS CIUDAD DEL VATICANO, 24 de octubre

- El papa Juan Pablo II dio su apoyo a la Teoría de la Evolución al proclamarla compatible con la fe cristiana, en una decisión acogida con beneplácito por los científicos pero que probablemente provoque disgustos en la derecha religiosa. El reconocimiento del Papa de que la evolución es "más que sólo una hipótesis", apareció en un mensaje por escrito que envió el miércoles a una reunión de la Academia Pontificia de Ciencias, un grupo de expertos que asesora a la Iglesia católica en temas científicos.

El mensaje fue novedoso al reconocer que parecía válida la teoría de la evolución física del hombre y otras especies por medio de la selección natural y la adaptación hereditaria. Aunque el Papa dejó en claro que considera al alma humana como una creación divina inmediata y no sujeta al proceso evolutivo, sus comentarios provocaron titulares en la prensa italiana. "El Papa dice que puede que descendamos de los monos", dijo el diario conservador Il Giornale en su primera página. La República tituló que el Sumo Pontífice había "hecho las paces con Darwin". "Es, ciertamente, destacable que esta teoría se haya enraizado progresivamente en las mentes de los investigadores, luego de una serie de descubrimientos en diferentes esferas del conocimiento", dijo el Papa. "La convergencia, ni buscada ni provocada, de resultados de estudios llevados a cabo con independencia entre unos y otros, constituye en sí misma un importante argumento en favor de esta teoría", agregó.

La primera respuesta importante del Vaticano a las teorías evolucionistas la contiene una encíclica, Humani Generis (Del Género Humano), emitida en 1950 por el Papa Pío XII. El Pontífice no citó entonces objeciones a debatir la evolución, aunque mencionó que la teoría se prestaba a las maquinaciones de comunistas ansiosos de extraer a Dios de la ecuación. El Papa ha respaldado con anterioridad la encíclica de 1950 y dijo el miércoles, en su mensaje a la Academia Pontificia, que su punto esencial era que "si el cuerpo humano tiene su origen en material viviente que lo precedió, el alma espiritual fue inmediatamente creada por Dios". También dijo: "Hoy, casi medio siglo después de la aparición de la encíclica, los nuevos conocimientos llevan a la aceptación de la teoría de la evolución como más que sólo una hipótesis". La admisión del Papa fue acogida con beneplácito por científicos como un avance importante, aun cuando algunos dijeron que había llegado tarde.


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