¿TIENE O NO TIENE EL ESPÍRITU SANTO?

 

 

Entre los que se llaman cristianos hoy en día están sucediendo cosas alarmantes. Por medio de la página impresa, la televisión, y la radio se propagan en una velocidad tan prolífica que no puede catalogarlos y mucho menos verificar los milagros atribuidos al poder de Dios por medio del Espíritu Santo. Entre los milagros se encuentran máquinas de lavar ropa que son "curados", tanques de gasolina que están vacíos que se llenan milagrosamente y gente "tumbada" al suelo por el Espíritu Santo. Una mujer informa que la dieron un nuevo ombligo. Un hombre llamado Marvin Ford, testifica que realmente estuvo en el cielo y volvió.

El punto central de toda esta actividad es la enseñanza carismática de que todos los cristianos necesitan experimentar "La llenura del Espíritu Santo", lo cual generalmente incluye "hablar en lenguas". Se dice que esta experiencia es esencial para conocer la plenitud del poder divino y milagroso en su vida.

Los que no son carismáticos, quizás se sienten excluidos de todo esto. Quizás se estén preguntando si Dios después de todo esto realmente está interesado en Ud., porque Ud. no ha recibido ningún milagro especial u otro don de parte de él.

Particularmente inquietante es el pensamiento de que nuestros amigos carismáticos parecen tener un sentido más profundo del poder del Espíritu Santo, una experiencia más plena de alabanza, una motivación más poderosa de testificar y una mayor devoción al Señor Jesucristo.

Es importante distinguir entre los carismáticos y los pentecostales. El movimiento pentecostal comenzó alrededor de 1900 y hasta 1960 se concentraba en denominaciones tales como las Asambleas de Dios, Cuadrangulares, y Pentecostales Unidos. En 1960 el pentecostalismo cruzó las líneas denominacionales cuando Dennis Bennett, rector de la Iglesia Episcopal de San Marcos, de Venus, California, experimentó lo que él cree, fue el bautismo del Espíritu Santo y el don de lenguas. Después de esto el movimiento carismático diseminó hacia las principales denominaciones, tales como la Espiscopal, la Metodista, la Presbiteriana, la Luterana, el Pacto y aun algunos Bautistas. El movimiento carismático se basa en una experiencia que transciende todas las líneas denominacionales. Hay cierto factor común basado, no en la teología, sino en la experiencia de ser "bautizado en el Espíritu Santo", y el "hablar en lenguas". Esto está sucediendo en todas partes, y algunos lo llaman el más grandioso movimiento en la historia de la iglesia.

El movimiento carismático tiene un defecto en su centro. Ha confundido e intimidado a numerosos cristianos sinceros. En algunos casos ha quebrado y hasta dividido iglesias. ¿Cuál es este defecto? La respuesta está en las Escrituras. Los carismáticos afirman que uno no puede interpretar las manifestaciones y experiencias del Espíritu Santo si no ha sido bautizado por el Espíritu Santo.

La experiencia, sin embargo, no es la prueba de la verdad Bíblica; la verdad de la Biblia se convierte en el juicio final de la experiencia.


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